Si te caigo mal, coge tu turno, busca asiento, y espera a que me importe.
No, hoy no es el día en el que me joderás la existencia. Ni hoy. Ni mañana. Ni nunca. Ni a mí ni a nadie. ¿Por qué? Porque yo no te lo permitiré. Se acabaron tus funciones donde manejas a la gente por interés. No más espectáculos. Afronta la vida, con la cabeza alta, se valiente. Toma de mi un ejemplo, por mucho que digas, aquí sigo, porque no quiero tirar la toalla. La palabra cobardía no esta en mi vocabulario, ni lo estará, tenlo claro, por eso volví. Y sí, consigo lo que quiero, y si ver como tus planes se desmoronan es el premio, nadie me parará los pies.
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